
El GBPUSD sigue cayendo en noviembre, después de registrar su mayor avance mensual desde julio de 2020. Los movimientos intradía son ligeramente positivos, aunque los alcistas parecen perder impulso antes de los anuncios de política monetaria del Banco de Inglaterra (BOE), previstos para el jueves. Dicho esto, los compradores estarán a salvo mientras la cotización no rompa el soporte de 1.1360, donde confluyen la media móvil de 50 días y la línea inferior del triángulo ascendente mensual. Si se rompe ese nivel, no se puede descartar una caída hacia el mínimo de octubre, cerca de 1.0920. Durante el descenso, el nivel psicológico de 1.1000 podría ofrecer una pausa intermedia, mientras que 1.0830 y 1.0680 podrían atraer a los bajistas más adelante, antes de que se dirijan al mínimo histórico registrado en septiembre, cerca de 1.0350.
Mientras tanto, un movimiento de recuperación podría tener como primer objetivo la línea de resistencia del triángulo mencionado, cerca de 1.1700 como máximo, antes de poner a prueba la línea de resistencia descendente trazada desde finales de mayo, situada alrededor de 1.1750 al momento de redactar. Si el GBPUSD se mantiene firme por encima de 1.1750, no se puede descartar un avance hacia el nivel psicológico de 1.2000. Cabe señalar que el nivel de retroceso de Fibonacci del 61.8% de la caída de mayo a septiembre y el máximo de finales de agosto, cerca de 1.1775 y 1.1900, respectivamente, podrían actuar como barreras durante el avance de 1.1750 a 1.2000.
En general, el GBPUSD mantiene una tendencia alcista y también se espera que el BOE haga todo lo posible para recuperar la confianza del mercado. Sin embargo, lo que realmente haga y cómo se perciba determinará la dirección futura del par Cable.