
El USDJPY pierde el impulso del rebote correctivo de la jornada anterior desde un mínimo de cinco meses, en medio de la escasa actividad del último día de trading de 2023. Así, el par del yen amplía el retroceso iniciado a mitad de semana desde la media móvil de 200 días (SMA), aunque el RSI (14) en zona de sobreventa y las señales débiles del MACD desafían a los vendedores. También actúa como piso para este par, barómetro del riesgo, el retroceso de Fibonacci del 50% del avance de marzo a noviembre, así como el máximo de mayo, en torno a 140.80. Sin embargo, cabe señalar que si el precio se mantiene por debajo de 140.80, podría caer hacia una amplia zona de soporte horizontal que comprende niveles marcados desde principios de marzo, entre 137.90 y 137.70.
Mientras tanto, un rebote correctivo podría apuntar al nivel de la media móvil simple de 200 períodos, en 143.00, mientras que una línea de tendencia descendente de siete semanas, situada cerca de 143.40 en el momento de redactar, pondrá a prueba a los compradores de USDJPY. Si el par del yen logra mantener la recuperación por encima de 143.40, el máximo de junio, en torno a 145.10, estará en la mira de los alcistas. Después, no se puede descartar un avance gradual hacia 148.00 y el nivel psicológico de 150.00.
En general, el par USDJPY parece bajista, aunque un rebote correctivo podría ser inminente.